No me basta con tus palabras
orbitando en el sistema solar de mis emociones.
No me basta con tu fácil me gustas.
Nada me basta de ti,
nada me basta de mi.
Mi cuerpo, un garabato de Dios.
Mi mente, una estación de tren eterna.
No me basta con mis palabras
tijereteadas nerviosamente.
No me basta con tu fácil me gustas.
Yo soy la araña pudriéndose en su tela,
impaciente, cambiando de exoesqueleto,
siempre insatisfecha, con un veneno de los mil demonios.
No me basta con decirlo
No me basta con sentirlo,
con haberlo pensado atropelladamente, a frenasos de bus viejo.
No me basta con tu no eres tonto,
no me basta con unir las palabras mal recortadas.
No me basta con el discurso suicida de siempre,
no me basta con estimular el llanto,
con patear la perra
con escribir en verso,
no me basta con tus palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario