sábado, 29 de diciembre de 2012

Las espadas.

Las espadas de los días y las noches
atraviesan mis tímpanos de fuego,
incandescencia sublime,
polvo de estrellas.

Una lluvia de astros y constelaciones enteras
mientras caminamos de la mano
puedo oír el susurro de los siglos
fundirse entre las arterias de la noche.

Las espadas sempiternas
atraviesan mi garganta púrpura,
estrangulación dorada,
habla sin voz, cristales de palabras que se quiebran.

jueves, 27 de diciembre de 2012

La libertad se viste en la mañana

Por la mañana es el mismo ritual para todos:
despertar a la única verdad palpable,
la de sacudirse el sueño, la de una taza de café,
la del robot que camina por magnetos,
la de saludar a otros muertos.
Pero este ritual no es seguido por todos:
algunos luchan contra esta verdad impuesta
otros simplemente la ignoran por ahorrarse la molestia,
a veces la libertad se viste en una mañana de apagar la alarma,
seguir soñando aunque sin los astros,
multiplicar los cantos
de la ilógica
porque todo apesta a cigarros nerviosos
a hierva de leprosos
y la cerveza es la mejor de las bebidas.

Fotografía.

De seguro tu cantas las imágenes de la cosas,
danzas con tu cámara
llena de ilusiones por dentro,
fotógrafa del silencio y de las caras
siempre diligente con tu foco de amor
con tu sonrisa de cerezas
con tu piel de invierno.

Florecen los paisajes a nuestro rededor
como un truco de magia bien deliberado
porque ambos estamos en la órbita celeste de los sueños juveniles,
tu siempre danzante,
yo pensando lo peor.
Nos volcamos a engullirnos con nuestra animalidad más cruda
tendidos en la cama
una cerveza que nos regocija los sentidos
tu pones Bob Marley
y danzas por danzar
cantas por cantar,
ríes y me besas hasta mi infinito.
Un día nos miramos con los ojos estáticos de la cotidianidad
y nos vamos dando cuenta de que somos dos mendigos más
en esta tierra de mendigos ciegos y cojos
y la sonrisa se nos va borrando del alma
y solo queda en el rostro
como una mueca vacía
como una estela de mentiras
ya no hay más danzas
ni cantos
ya casi no hay fotografías de gente
a ti que tanto te importaba la gente
como a mí
hay flores para tu lente
muchas flores,
y un muro que mal improvisaste entre los dos
el día que me vendiste a Baudelaire
y me emborraché de pena y alegría
por empezar a romper esta fotografía muerta.

Hacer el amor sin amor

[Para ella] eres un foráneo en el reino consolidado del sexo,
esgrimes tus alas de plata
contra un tornado de arena.
[Para él] tus ojos se dilatan como una galaxia,
con tu mirada muerdes mis labios
empapados de cerveza.
[Para ambos] nuestras pieles licenciosas
sedienta la una de la otra
como un Ying-Yang caníbal,
nos duchamos,
el coito es nuestra nueva gramática
tus gemidos inundan los vacíos,
destruyen Pompeya
hunden la Atlántida.
[Para todos] hacer el amor sin amor
hacerlo porque es
lo
más
rico.

Penumbras.

Oídos ciegos que se desangran
la desesperación agrietada dulcemente
por amaneceres y crepúsculos
por dialéctica cínica
por secuencias bañadas en oro, plata, cobre,
hierro..., tierra.
Los días caen como las hojas del ciruelo
en la dureza del asfalto
la tempestad florece en el horizonte distante, inalcanzable, inverosímil.
Entonces las palabras son peces muertos arrastrados por el río infinito
la lluvia cae como el cielo queriendo acariciarnos
pero es mejor estar en casa
al alero de nuestras conversaciones,
plantas que tratamos de regar a diario (siempre con lágrimas)
flores secas
que guardamos bajo el colchón
como una ingenua promesa
como la figura muerta de un santo suicida.
Los peces, disecados y embalsamados
se convierten en ídolos
pero el color de tu alma es rojo-sangre
su acorde un la menor
su postura la de un búho que acosa la noche
su silencio, un pasillo sin fondo.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Corazón coronado de espinas

Corazón coronado de espinas,
sangra la noche estrellada,
sangra la vida,
sangra la inocencia escondida.
Sangra el beso de la aurora,
sangra el silencio de tu corona.

Corazón coronado de espinas,
liberame con tu sangre,
consume el incendio de mis sentidos,
convierte mis órganos en cenizas,
no me pertenecen.

Corazón coronado de espinas,
fundete en mi haz de luz,
somos la eternidad de los océanos,
la deriva de los vientos,
la volatilidad del polvo.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La disolución del ego

Es un laberinto de gritos
el que separa nuestras almas.
Para encontrarnos primero debemos perdernos
hasta hallar el frío silencio
de nuestra comunión inquebrantable.
Sólo así moriremos completos.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Aldea global.

Busco voces donde sólo hay palabras
busco coraje donde sólo hay túneles de miedo.
Busco señales luminosas de animales incorpóreos
donde sólo hay sexo y lujuria 
de animales domesticados en sus jaulas.


Pink Floyd - Animals.



sábado, 8 de diciembre de 2012

Paisaje

Mis labios se esparcen
como lava de un volcán lejano
hacia el valle sin nombre
donde seres sin rostro
danzan hechizados bajo el sol.

Zdzislaw Beksinski - Sín título.


In Utero

Yo me agazapo
en matorrales y espinas
porque el humano mecánico y cuantificado
me sabe a fierro oxidado.
Yo escondo mi mirada
entre las piernas de las mujeres
porque de allí vine y de allí soy
de la humedad cálida y profunda.

La hora más oscura.

Se hunden sus estructuras enmohecidas
se alza su corazón encogido
al frío abrigo de la luna.
La luz de sus sombras
el secreto del bosque que lo ha perdido.

Laberintos sin fin, danzas oscuras
se arrastra su cuerpo maldito
por las ciénagas de la locura
a la luz de sus sombras
el secreto del bosque que lo ha perdido.
"En el fondo odio la poesía. Es, para mí, una condena a la abstracción. Y además me recuerda esa condena. Y además me recuerda que no puedo «hincar el diente» en lo concreto. Si pudiera hacer orden en mis papeles algo se salvaría. Y en mis lecturas y en mis miserables escritos". -Alejandra Pizarnik