atraviesan mis tímpanos de fuego,
incandescencia sublime,
polvo de estrellas.
Una lluvia de astros y constelaciones enteras
mientras caminamos de la mano
puedo oír el susurro de los siglos
fundirse entre las arterias de la noche.
Las espadas sempiternas
atraviesan mi garganta púrpura,
estrangulación dorada,
habla sin voz, cristales de palabras que se quiebran.
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